martes, 22 de noviembre de 2011

2DA PARTE DEL RESUMEN "UNA CONTRIBUCIÓN A LA HISTORIA MASÓNICA DE MÉXICO" DE RICHARD E. CHISM

UNA CONTRIBUCIÓN A LA HISTORIA MASÓNICA DE MÉXICO (2da parte)


por Richard E. Chism
resumen de Octavio León Urrutia

IV. El Rito Nacional Mexicano   


A poco de haber establecido el Rito de York, se hizo evidente que éste seguía el mismo camino que su antecesor, y que gran parte de sus miembros tenían la única virtud de ser contrarios al escocismo. De ahí que nueve entusiastas masones, cinco del Rito Escocés y cuatro del Rito de York, se propusieron combatir los abusos de "aquella" Francmasonería, estableciendo una nueva Logia preocupada de los buenos principios Masónicos.

Naturalmente no fue fácil conseguir una carta patente de ninguno de los dos Ritos existentes, por lo que se resolvió crear un nuevo Rito que agrupara las calidades de los otros dos, y resolviera las disputas y patronazgos religiosos dentro de las Logias. Finalmente, para resolver las objeciones sobre la "regularidad" de este cuerpo Masónico, se contestó que, de acuerdo con la historia Masónica, todos los Ritos reconocidos habían comenzado de la misma manera. La lógica de este argumento, no dio cabida a réplicas. De esta manera, una especie de Convención Constituyente Masónica celebrada el 22 de agosto de 1825, dictó las bases del nuevo Rito Mexicano, fundadas en 5 puntos:

1.- La independencia del nuevo Rito.
2.- Su gobierno debería consistir de un Gran Oriente y un Gran Logia Nacional Mexicana.
3.- Sus grados deberían ser los 3 de la Masonería Universal, y sus grados más altos serían 6 más (para un total de nueve).
4.- Cinco Logias regulares podrían establecer una Gran Logia en algún estado donde no hubiera alguna.
5.- "Los objetos de la Masonería Mexicana, serían trabajar para el adelanto de la virtud y la elevación de la humanidad, para la armonía y la verdadera fraternidad."[1]

En menos de 5 años, el Rito había alcanzado aceptación entre los masones de toda la república. Como se explicó en el capítulo anterior,[2] las Logias del Rito de York[3] se hallaban en sueños, lo que derivó en más y mejores miembros para el recién creado Rito Mexicano. En 1831 se fundaron la segunda Gran Logia del Rito Nacional Mexicano en Guadalajara (Jalisco), y la tercera en Toluca (Estado de México).

En 1833, "se verificó una Asamblea General del Rito Nacional Mexicano, la que publicó un programa político a favor de la libertad de las opiniones y de la prensa; de la abolición de los fueron clericales y militares; de la clausura de los conventos y del establecimiento del casamiento civil; de la educación del pueblo; de la abolición de la pena capital y de la conservación intacta del territorio nacional."[4] También se resolvió solicitar el reconocimiento para francmasones extranjeros y establecer Logias de adopción para mujeres. Estos cambios se alcanzaron paulatinamente, no sin grandes esfuerzos e innumerables batallas libradas en las guerras intestinas de la República.

La publicación de estas propuestas de reforma, trajo consigo la entrada de la Masonería mexicana a la arena política, convirtiéndose instantáneamente en una amenaza para el partido conservador-clerical. Para aquel entonces, el enemigo más conspicuo del progreso era Santa Anna, quien, a pesar de proclamarse masón de Rito Escocés, no era sino "un escocés", es decir, miembro de la facción política clerical que había heredado ese nombre.

En 1845, ocho masones franceses[5] formaron una Logia para trabajar en México bajo el Rito de San Juan, con una carta patente del Gran Oriente de Francia. En 1847, la Intervención Norteamericana paralizó los trabajos de aquella Logia francesa y disolvió temporalmente los trabajos del Rito Nacional Mexicano, cuyos miembros se distinguieron por la activa defensa de la patria. El uso oportuno de determinados signos, significaron cortesías fraternas que servían para mitigar los horrores de la guerra. No por ello los ejércitos norteamericano ni mexicano disminuyeron sus esfuerzos de conquista y defensa respectivamente. Esta invasión dio fin a los Ritos escocés (introducido en 1813) y yorkino (fundado en 1825) basados en doctrinas políticas.

Tras la salida del ejército norteamericano en mayo de 1848, se restableció el Supremo Gran Oriente del Rito Nacional Mexicano y el Rito en general, aunque nunca volvió con el mismo vigor y fuerza que antes de la guerra. En 1850 una epidemia de cólera azotó la República Mexicana, interrumpiendo nuevamente los trabajos masónicos y extinguiendo un gran número de Logias. En 1855 Santa Anna es exiliado por su ambición desenfrenada. En 1856 se decretaba la expulsión de los jesuitas; el 22 de mayo de ese mismo año, mediante la aplicación de la ley de Lerdo de Tejada se enajenarían propiedades de corporaciones civiles y eclesiásticas.

En el año de 1857 se adoptó una nueva Constitución que decretaba la separación entre la religión y el Estado, garantizaba la libertad de palabra y de prensa, abolía los fueros eclesiásticos y el derecho a poseer bienes raíces para el uso de la Iglesia, y establecía la supremacía del Gobierno Nacional sobre los habitantes de la República. Esta Constitución fue obra de la Orden Masónica, y en especial del Rito Nacional Mexicano, quienes supieron conservar sana distancia de las estructuras políticas, sin por ello ser indiferentes a las condiciones sociales que les incumbían.

A manera de conclusión, Chism llama a unificar los ceremoniales de la Orden, en apego a las "fórmulas antiguas, observadas por nueve décimas partes de todos los masones del mundo."[6]

V. El renacimiento del Rito Escocés

El Rito Nacional Mexicano se convirtió por algún tiempo en la única organización masónica del país, sin embargo, en 1859 se establece la Logia "Unión fraternal" #20 con carta patente del Gran Oriente de Nueva Granada[7], origen de la nueva era del Rito Escocés en México. La reacción por parte de los conservadores hacia la instalación de esta Logia fue de rechazo inmediato, lo que condujo nuevamente a la prohibición de sus actividades, así como la persecución de sus afiliados. Los clericales aprovechaban la prensa para insultar a estos masones, además de promover la excomunión para ellos. Lejos de alcanzar sus objetivos, los embates de la Iglesia fortalecieron la unión entre los masones.

Los dos Supremos Consejos de las jurisdicciones Norte y Sur de los Estados Unidos encomendaron a Andrés Cassard la instalación de los respectivos Supremos Consejos en Cuba y las demás Antillas, además de en la Ciudad de México y América Central. Debido a la participación de Cassard en la prensa disidente cubana, se vio perseguido junto con los demás redactores del periódico llamado "La voz del pueblo" de aquella región, esto lo llevó a delegar su objetivo en la persona de Juan Rafecas a quien le concedió el grado 33 para tal efecto. A pesar del buen resultado de la empresa, a los Supremos Consejos de Estados Unidos no les agradó la forma en que se llevaron a cabo sus órdenes, por lo que decidieron comisionar a Charles Laffon de Ladebat a la instalación en México, sin retirar en ningún momento los poderes delegados a Cassard.

Los planes terminaron por hacerse conocidos, de tal suerte que Jacques Foullhouze, fundador del Supremo Consejo de Louissiana, emprendió la tarea de adelantarse a la nueva fundación de Rito Escocés en México. Sus intenciones y métodos le valieron el fracaso en el malogrado y espurio proyecto conocido como “Supremo Consejo del Valle de Anáhuac”.

En noviembre de 1859, Laffon de Ladebat encontró el puerto ocupado por las fuerzas del Gobierno federal y legítimo de México presidido por el insigne Benito Juárez. A su alrededor, se encontraban los personajes más importantes del partido liberal por lo que Ladebat resolvió comenzar en ese lugar su encomienda. Inmediatamente entró en contacto y estableció relaciones con Masones de la recién formada Logia "La fraternidad" perteneciente al RNM, quienes veían con buenos ojos el objetivo de Ladebat.

Personajes como el General Ignacio Comonfort (ex Presidente de la República) y Nicolás Pizarro Suárez (abogado y literato), fueron parte de aquel grupo elevado al Grado 33 de la Masonería escocesa cuya misión era formar un Supremo Consejo. La ceremonia se llevó a cabo en una pieza del Hospital Civil de Veracruz, donde se hallaba hospitalizado Nicolás Pizarro, el 21 de diciembre de 1860, apenas dos días después de la derrota de las fuerzas clericales en la batalla de Calpulalpan.

En enero de 1861, el Gobierno y el ejército retornaron a la Ciudad de México, pero las invasiones extranjeras[8] impidieron que se reorganizara el Supremo Consejo en la capital. Se desconocen registros de sesiones de este Supremo Consejo, durante el periodo de 1861 a 1867.




[1] Richard E. Chism. Op. Cit. p. 34
[2] Disponible en esta otra publicación. 
[3] Y también del Escocés. [N. del A.]
[4] Richard E. Chism. Op. Cit. p. 34-35.
[5] A pesar de que la historia ha hecho hincapié en el intervencionismo americano, particularmente ejercido por Joel R. Poinsett (quien fuese embajador de los Estados Unidos de Norteamérica en México), parece olvidarse que medidas semejantes fueron ejercidas (varias décadas antes) por los franceses y su ministro Antoine Deffaudis, dejando como consecuencia escisiones políticas internas, debilidades diplomáticas internacionales, así como acuerdos económicos costosos y dolorosos para la nación. Chism niega una parte fundamental de la historia masónica de México al omitir (con dolo o sin él) el rol sociopolítico de la Francmasonería francesa en nuestro país. [N. del A.]
[6] Este llamamiento refleja el dogmatismo del autor, quien parece abjurar del sincretismo filosófico del cual emana la Orden de la Francmasonería, que rescata las enseñanzas de todas las escuelas mistéricas para dotar de significación simbólica al acto de iniciación. Las más antiguas normativas rituales conocidas, como el manuscrito Regius (datado alrededor del año 1390), o el manuscrito Cooke (cuya data lo ubica entre 1420 y 1425) eran similares en cuanto a su estructura y esencia (textos divididos en tres partes: una plegaria o invocación, la historia tradicional de la Orden, y finalmente los deberes del Masón), sin llegar a ser idénticos en sus formas. [N. del A.]
[7] En Cartagena, España. [N. del A.]
[8] Francesas nuevamente. [N. del A.]

SIMBOLISMO BÁSICO EN LAS LÁMINAS DEL TAROT

EL SIMBOLISMO BÁSICO EN LAS LÁMINAS DEL TAROT
El simbolismo en el tarot es de una riqueza incalculable. Por tal motivo ha dado lugar a múltiples especulaciones para conocer su origen. En él encontramos mezcladas imágenes bíblicas, elementos naturales, constelaciones zodiacales, material astrológico, alegorías del Medioevo y sin faltar las referencias a la mitología clásica y escandinava.
Águila: Cimas. Pueden ser espirituales. Sexo.
Agua: las aguas son el océano primordial del que surge la tierra. También son medio de purificación y centro de regeneración.
Alas: son símbolo de elevación y espiritualidad. Para los antiguos griegos representaban la inteligencia; para los cristianos el espíritu.
Ángel: simboliza al mensajero de lo divino y representa estados sutiles del ser.
Animal: en tanto que arquetipo, el animal representa las potencias instintivas y las capas más profundas del inconsciente. También simbolizan los principios y fuerzas cósmicas.
Balanzas: ponderación del bien sobre el mal. Peso de la justicia. Equidad.
Barba: simboliza la virilidad, el coraje y la autoridad. Cuando quien la luce tiene una edad avanzada, representa sabiduría y autoridad espiritual.
Bastón o Cayado: es el vínculo vertical entre el cielo y la tierra; es el eje del mundo y símbolo de autoridad. Progreso mediante lucha, esfuerzo, trabajo, experiencia.
Cabra: ambiciones materiales y egoístas.
Cadena: es lo equivalente a la esclavitud, humillación, sometimiento a lo inferior, restricciones.
Capa: representa la capacidad de ocultarse y aislarse de las corrientes del pensamiento colectivo.
Cerdo: codicia, suciedad, malos modos.
Centro: es el símbolo de fertilidad y dominio, poder y autoridad.
Circulo: eternidad.
Cocodrilo: crueldad. Falsas lagrimas, tracio, mentira.
Collar: simboliza la ligación cósmica de todos los seres y estados a una esencia común.
Columnas: representan los dos pilares activo y pasivo del árbol de la vida. Estar entre columnas significa tener un lugar relevante en el cosmos.
Coraza: resistencia.
Corona: logro superior de la evolución espiritual. Victoria sobre los instintos. Anhelo de superación luz espiritual conquistada.
Corona y cadenas juntas: trasmutación de lo vulgar a lo superior. Dominio de lo espiritual sobre lo material.
Cruz: tierra, materia. Los cuatro reinos elementales.
Desnudez: se relaciona con el despojo de los bienes materiales y es así mismo sinónimo de candor y pureza.
Doce estrellas: el zodiaco.
Dragón: poderes de las tinieblas o del mal.
Escarabajo: inmortalidad del alma.
Escorpión: egoísmo.
Esfinge: eternidad, paso del tiempo.
Espada: representa la libertad, la fuerza y el poder de quien la esgrime.
Flecha: noticias desagradables. Venganza.
Flores: felicidad, virgen, amor. Buena voluntad.
Flor: por su forma se relaciona con la imagen del centro y por lo tanto con el alma; por su esencia simboliza la fugacidad de las cosas.
Guadaña: muerte posible, cercana, también cosecha de esfuerzos terrenos.
Joven: pureza, virilidad.
Lámpara: luz, inteligencia.
La granada: que lleva la sacerdotisa, según Fournier, es la fruta de Perséfone, diosa griega de los infiernos.
Las columnas: aluden a las columnas del templo de Salomón. (el sacerdote)
León: Rey, fuerza, deseos animales del hombre.
Línea horizontal: pasivo, negativo, femenino.
Línea ondulada: indecisión, tortuosidad.
Línea vertical: activo, positivo, masculino.
Luna: hembra, mujer.
Luz: vida y actividad.
Llama: espíritu.
Maná: alimento espiritual.
Mariposa: inmortalidad, placer belleza, delicadeza.
Negro: mal desdichado, ignorancia, decepción, tristeza.
Ojos: sagacidad, vigilancia.
Ojos vendados: ceguera, desperjuicio, falta de experiencia.
Oscuridad: sueño o muerte.
Paloma: paz, pureza.
Pez: logro.
Tierra: mundo material.
Toro: bravura, trabajo necesario para el progreso.
Triangulo: mente.
Trinidad: surte, tranquilidad.
Paraíso: estado espiritual (psíquico). Concentración en el dédalo de dios en el que no hay dudas ni ambiciones, ni rencores, ni inquietudes egoístas.
Rueda: sugiere la perfección del espíritu. Imagen del movimiento y a inmovilidad.
Serpiente: seducción material sobre el hombre. Dominio de lo terrenal sobre lo espiritual. Simboliza los estados primitivos de la vida vegetativa.
Sombrero: signo de la captación de las energías superiores, simboliza los pensamientos de quien lo luce. También es símbolo de protección.
SIMBOLISMO DE LOS COLORES
Amarillo: se refiere siempre al sol. Es inteligencia e inspiración divina, dependiendo de cómo se encuentre.
Anaranjado: mente enfermiza, pues no es inteligencia, ni es vida (rojo).
Azul: significa realeza agua cristalina y de salud. Es el cielo tranquilo, la distancia larga, el infinito. Es lo que llega de lo superior, del más allá. En astrología piscis.
Blanco: es la luz, pureza. Frecuentemente se refiere a la luna, como cuando se encuentra en instrumentos de plata. Por eso mismo se refiere a la fuerza positiva y benéfica nocturna. En astrología es también la plata.
Negro: significa maldad, perversidad, magia mala. Es todo lo negativo. Si aparece una figura humana del color negro no se está refiriendo a la raza negra, sino al modo de ser, al alma perversa, a la conducta del personaje de quien se trata. Por ello al demonio o al señor del mal se le pinta de negro.
Oro: (color) representa a dios. Es la ley suprema. Si aparece como espada de oro, es la justicia divina. En una trompeta, es voz divina. En una prenda de ropa, es el pensamiento de quien la viste.
Rojo: significa sangre, calor de vida material, amor en lo material; pasión, coraje, agresividad, dinamismo. Una espada roja es guerra.
Verde: significa esperanza, sabiduría en acción. Pensamiento en proyección hacia lo superior, puede ser hacia lo divino. Es amor a la naturaleza y de la naturaleza. Es vida de la naturaleza. Es primavera. Es la eternidad que nos rodea en la cual todo nace, se reproduce, muere y se transforma para volver a nacer en ciclos constantes. En astrología significa Venus.
SIMBOLISMO MÁS REPRESENTATIVO DE CADA UNA DE LAS CARTAS
EL MAGO: sombrero, la vara, moneda de oro, la mesa, dorados cabellos, los cubiletes, los cuchillos, vestido de rojo y azul, principio activo, la mente individual. Principio creador, autoconciencia, movimiento continuo, habilidad con la palabra, voluntad, dominio de los elementos.
LA SACERDOTISA: el velo y la vara, la cruz, el libro, las cortinas y las columnas. Principio recepto, las leyes del universo, la intuición, subconsciente, sabiduría, lo femenino.
LA EMPERATRIZ: la corona, el trono y las alas, el escudo, el cetro y la preñez. Matriz universal, fecundidad, femineidad, inteligencia, imaginación, poder de seducción.
EL EMPERADOR: la corona y la barba, el cetro, el collar, el cinturón. Principio ordenador, estabilidad, auto dominio, fuerza, poder material, virilidad.
EL HIEROFANTE: las columnas, los acólitos, la tiara, la cruz de tres brazos, la mano en señal de bendición y los guantes. Principio de adaptación, perseverancia, tradición, revelación, maestría, enseñanza.
EL ENEAMORADO: el disco solar, Cupido, las dos mujeres y el hombre. Principio de equilibrio, armonización de opuestos, elección, libre albedrio, prueba, pareja.
EL CARRO: el conductor, el tiro (caballos, esfinges, la armadura, las ruedas, las columnas del dosel, las lunas). Principio del movimiento, victoria, creación de la personalidad, dirección acción energética, viaje.
LA JUSTICIA: el collar, la espada, la balanza, el tocado. Ley del karma, orden frente al caos, justicia y verdad, recompensa, equilibrio y prudencia, ley de instrucciones.
EL EMITAÑO: el anciano y la barba, el báculo, el manto, el manto y la capucha, la lámpara. Búsqueda del conocimiento, prudencia, filantropía, meditación, austeridad, el paso del tiempo.
LA RUEDA: Hermanubis (animal que sube por la rueda) la rueda, la esfinge, tifón-set. El destino, nuevo ciclo, cambio positivo, movimiento, evolución, suerte.
LA FUERZA: la capa, los adornos dorados, el león y el sombrero. Fortaleza de espíritu, el poder de la inteligencia, ética, dominio, sutileza, confianza.
EL COLGADO: el personaje y su postura, el pie y la cuerda, los troncos. Iniciación, tendencia al misticismo, espiación, espíritu de sacrificio, heroicidad, capacidad de renuncia.
LA MUERTE: despojos humanos, el esqueleto, la guadaña. Transformación, renovación y perdidas, renacimiento, cambio fundamental, eliminación del pasado.
LA TEMPLANZA: el ángel y las alas, las vasijas y el agua, la flor. Combinación de contrarios, armonía, equilibrio. Fluidez, inspiración artística, concentración.
EL DIABLO: los atributos sexuales, los diablillos, el yelmo y los cuernos, las alas de murciélago magnetismo, pura energía, acción confusa. Pasión, cautiverio material, sexualidad.
LA TORRE: la torre, las ventanas, la corona, el fuego. Caída del egoísmo, final de algo, cataclismo, destrucción, enfermedad, corte.
LA ESTRALLA: la estrella, el árbol y el ave, la mujer desnuda y las vasijas. La armonía del universo, conocimiento de la ley natural, sensibilidad, belleza, esperanza realizada, sencillez.
LA LUNA: la luna, el lago y el cangrejo, el perro y el lobo. Magnetismo, premoniciones, receptividad, imaginación, sueños, intuición.
EL SOL: el sol, las gotas de rocío, los niños. Expansión, felicidad, éxito concreto, amor compartido, vitalidad y protección.
EL JUICIO: la tumba y las figuras, la nube y los rayos, la cruz y la bandera, el ángel y la trompeta. Renacimiento, realización, cualidad de profeta, revelación, despertar, iluminación.
EL MUNDO: la guirnalda, el tetramorfos, el hermafrodita y las varas. Perfección, gloria, éxito total, la gran obra del mundo, plana realización, desenlace feliz.
EL LOCO: el gorro frigio, el bastón, el cinturón, el perro y el saco. Principio y fin, lo instintivo, nuevos puntos de vista, el eterno, buscador, inconsciencia, inocencia.

martes, 15 de noviembre de 2011

SONETOS DE LOS ARCANOS MAYORES DEL TAROT [2]

DE LOS SONETOS [2]


A los Arcanos Mayores de Tarot les corresponde una letra del Aleph-Bet hebreo, un sendero del árbol de la vida, un número cabalístico, un color, un regente astrológico, un axioma sagrado, un soneto.

En vista de que una y dos veces hemos posteado sobre estas relaciones, en esta publicación la finalidad será únicamente compartir los sonetos por orden numérico y su relación con su arcano (que no necesariamente es el mismo orden del mazo del Tarot).


EL COLGADO

SONETO 12
"EL SACRIFICIO"

El amor engendró al altruismo,
El altruismo engendra sacrificio.
El dar por recibir el beneficio
Es el comercio pleno de egoísmo.

El mayor dar, es dando de sí mismo,
Su amor y su saber y su servicio
Es cuando el Cristo sol en el solsticio
Muere, lega a la tierra el magnetismo.

Al exhalar el mirto su fragancia,
Ni una virtud, ejerce, ni jactancia:
Es la ley del olor que en él se encierra

Por las manos del ser cual flor procede
Dios, a la creación su amor concede;
Sonríe por sus ojos a la tierra
 
 
LA MUERTE
 
SONETO 13
"LA MUERTE"

El rayo fulgurante de la vida
Hiriendo las tinieblas de la nada
Al alma hizo brotar y encadenada
A su cuerpo, prisión, de aquella herida.

Sueña en la primavera florecida,
La semilla que duerme aletargada.
Sueña el alma en el cuerpo encarcelada,
En la muerte camino de la vida.

De la vida, la muerte es digno precio
Del cobarde es temor; la busca el necio;
Ambos desheredados por la suerte.

No hay que huir de la vida, ni desearla,
Ni temer a la muerte, ni buscarla;
Hay que vivir para vencer la muerte.
 
 
LA TEMPLANZA
 
SONETO 14
"EL MOVIMIENTO O LA REALIZACION"

El luminoso rayo del aliento
Invade al corazón y en el transmuta
La flor de la razón en una fruta;
La fruta del saber en alimento.

Abrazada de muerte y nacimiento
El alma, traza, como el sol, su ruta,
Hacia la perfección va resoluta.
Buscando en el dolor mejoramiento.

La eternidad anida en su memoria,
Convierte en oro puro hasta la escoria de los seres
Al vivir saboreando los placeres.

Y cuando en la materia por ventura,
De la pasión descubre la amargura
Transmuta las pasiones en poderes.
 
 
EL DIABLO
 
SONETO 15
"EL DESTINO"

El brebaje del médico destino
Más amargo que el mal, curar pretende
La suerte no se compra, ni se vende;
En la frente grabado esta tu sino.

Porque en tu suerte, dios, nunca intervino;
ni te persigue el hado como duende.
Aquellos pasos de la vida aquende
Trazaron del futuro tu camino.

Y cuando siembra el labrador sus granos,
Con ellos la avidez de fuertes manos
Vuelve alegre soñando en las gavillas.

Hay que sembrar las obras placenteras,
Como aquel labrador, en las praderas
Del futuro destino, cual semillas.
 
 
LA TORRE
 
SONETO 16
"LA CAÍDA"

El llanto es alimento de la risa
El éxito es el hijo del fracaso
Toda caída anúnciame el ocaso
De un día cuyo error fue mi divisa.

Hermanas son, la lágrima y sonrisa;
Apuran juntas mi dorado vaso
Y juntas me persiguen paso a paso
Una es mi musa y otra pitonisa.

En mi caída, con amor bendigo
A la piedra que puso mi enemigo:
Con su arista aliso mi error y engaño.

Mi fracaso es la "luz en el sendero".
Que ilumina los pasos del viajero,
Que al subir no tropieza en el peldaño.

 
LA ESTRELLA
 
SONETO 17
"VERACIDAD Y MENTIRA"

Mienten los hombres con afán sediento,
Se estrujan en el mundo en turba hirviente;
Sin caridad ni fé buscan la fuente
De la esperanza para un vil intento.

La palabra poder es un sarmiento,
Brota florido en el agua que no miente.
Los otros hablan lo que alma siente
Y el lenguaje es disfraz del sentimiento.

Es la lengua veraz cual docta lira,
cuya voz musical al alma inspira
amor, fortuna y paz. Todo concede.

Quien hondo siente su pensar es claro,
Su verbo en el dolor, es el amparo.
¡Quien no sabe mentir todo lo puede!.
 
 
LA LUNA
 
SONETO 18
"VOLUPTUOSIDAD Y TEMPLANZA"

¡Campos del alma, campos de batalla,
de apetitos voraces y obsesiones
La voluptuosidad de las pasiones
A reyes y monarcas avasalla.

Una pasión desenfrenada acalla.
Cual tempestad, armónicas canciones
Del ruiseñor, y a fuertes intenciones
En las arenas del placer encalla.

El cuerpo del barco sobre un mar furioso
Que conduce al espíritu coloso.
El flota, en tanto que es la barca hundida.

Es la ley de llamados y elegidos.
Quien acalla el furor de los sentidos
Aplaca los furores de la vida.
 
 
EL SOL
 
SONETO 19
"LA FELICIDAD"

¡Oh dicha personal, falsa alegría,
Que enmascara la faz de la tristeza,
Nuestro dolor es do la dicha empieza,
y nuestra dicha es do el dolor nos guía.

A la felicidad, amor es vía
Cuando el amor es libre de impurezas;
En holocausto, ofrenda su grandeza,
Y le da su calor al alma fría.

En la colmena, el goce de la abeja
Es colmar el panal de miel bermeja,
Sin salario cobrar, sin egoísmos.

La dicha de la flor es la fragancia;
La dicha del trigal es la abundancia
Sin nada recibir da de sí mismo.
 
 
EL JUICIO
 
SONETO 20
"RESURRECCION O RENACIMIENTO"

Duerme la carne y sigue el caminante
De regreso, el camino a las alturas
De los cuerpos, las frías sepulturas
Renace el alma como el sol radiante.

Al renacer el sol en el levante
No cuenta ni pasadas ni futuras
Vidas; sus rayos bañan las llanuras,
Su ocaso de su aurora es el amante.

Hundido el cuerpo en aguas de la muerte
El alma se apodera de su suerte,
Cual timón las manos del piloto.

Para vivir hay que morir en vida,
Y brotar de la carne fallecida
Como brota hacia el sol la flor de loto.
 
 
EL LOCO
 
SONETO 21
"EL JUICIO O LA VOZ DE LA CONCIENCIA"

Es el juicio, la voz de la concíencia
Cual infierno del ser cuyo suplicio
Devora con su fuego todo vicio,
Condena y ejecuta sin clemencia.

Miente quien dice que hay una indulgencia.
Miente quien dice: Dios asiste al juicio.
El dolor del saber es beneficio
Cuando el dolor ilustra a la inocencia.

La voz interna es la vestal que atiza
El fuego del altar y que realiza
La conversion del vil metal en oro.

La voz interna de inefables voces,
Es la musica suave de los dioses
Y el canto de los angeles en coro.
 
 
EL MUNDO
 
SONETO 22
"LA PERFECCION"

Y cuando coseche mis estaciones
Y repartí mis frutos justamente
Vi lo infinito circundar mi frente
Vi lo infinito pleno de mis dones.

Al afirmarme pierdo mis visiones
Al eclipsarme se revela el ente.
La perfección es el vivir conciente
En la real unidad sin ilusiones.

La perfeccion del ser es su grandeza
Que contempla en el todo su belleza
Desnuda del pasado y de su modo.

Yo soy él; él es yo, fuimos un día;
Más hoy ya se esfumó la fantasía,
ya no hay yo, ya no hay él. Somos el todo.